17 marzo, 20201

Las marcas y la RSC

Hoy queremos hablar con vosotros sobre las marcas y su relación con la RSC, la Responsabilidad Social Corporativa. ¿Por qué, decís? Vamos a empezar.


¿Qué es la RSC?

En pocas palabras, la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) son aquellos compromisos que una empresa/marca tiene con su entorno, con todos aquellos factores en los que influye. La RSC son todos los códigos éticos a los que se acoge la empresa en todos sus movimientos y formas de ser.

 En el estado social que nos encontramos, creo que ya somos completamente conscientes del impacto de las marcas en el medio ambiente y en la sociedad, por ello deben implicarse en profundidad en la RSC para compensar su daño e impacto. Y digo profundidad porque tristemente lo que abundan son empresas/marcas con acciones responsables muy superficiales, ahora veremos por qué.

Foto de Viktor Kiryanov en Unsplash

Los consumidores hemos cambiado

“ La atención no está hoy en “qué” produce la empresa, sino más bien en “cómo” lo produce. […] En el pasado, esto era irrelevante, lo cual permitió que algunas empresas lograran sus fines, sin importar las consecuencias. ” (Pizzolante, 2008, p.291)

Los consumidores ya no solo nos fijamos en el producto sino también en cómo ha sido producido, leemos la letra pequeña del embalaje y dejamos de comprarlo si no nos convence su ética y producción. Esto exige a las empresas un mayor compromiso si quieren seguir en el mercado. ¡Arriba el poder del consumidor!

Ay, la reputación…

Pero, ¿las marcas han cambiado realmente? O ¿hacen como que hacen acciones responsables? Aquí debo hablar sobre el intangible de la reputación de una marca.

Muchas marcas hacen acciones de RSC como donar dinero a ONGs, hospitales… sin embargo, en la producción de sus productos están participando en el exterminio del Amazonas por ejemplo.

¿Qué ocurre? La comunicación y su reputación.

Las marcas comunican abiertamente su gran acción de RSC por todos lados, lo cual beneficia a su reputación, pero ¿cómo de difícil es conocer, por ejemplo, si están explotando a sus trabajadores en su proceso de producción o distribución? Os invito a no creeros de primeras las grandes acciones de RSC de las empresas sin conocerlas completamente.

Sé que no debería ser así, las empresas deberían ser honestas y antes de declararse como sostenibles y responsables y comunicar que contribuyen en X causa, realmente deben comprobar que ninguno de sus procesos daña esa causa u otra.  

Primero se hace y luego se comunica. 

No se trata de que ellas deban algo a la sociedad, que deban asumir las consecuencias, sino que deben concebir el concepto como algo más profundo, partir de que son un factor más en el planeta y deben de contribuir a cuidarlo.

La superficialidad de su RSC

 Un ejemplo de estos casos podrían ser empresas como Inditex, que alardean en su página web de titulares como este:

“Inditex aportará este año 2,3 millones de euros a proyectos de Médicos Sin Fronteras, especialmente de ayuda a los refugiados sirios”.

Sin embargo, vimos en los medios de comunicación cómo las condiciones de sus trabajadores en Asia eran infrahumanas, incluso se derrumbó el edificio en Bangladesh donde trabajaban. O el caso de Nike con los niños… en definitiva, una larga lista de empresas.

Me gustaría añadir un último  ejemplo más actual sobre lo que estamos hablando: el caso de Burger King. Hace poco comunicó, como una acción responsable de RSC y para mejorar su reputación, que en sus establecimientos ya no habrían pajitas de plástico, que ellos también son sostenibles, eco-friendly y todo eso. Ya sabéis, la reputación.

Pero oye, Burger King ¿no eres una de las principales empresas que están acabando con el Amazonas?

Aquí os dejo el enlace de Greenpeace donde está recogiendo firmas para impedir que Burger King y McDonald’s destruyan  la Amazonia.

¿Veis lo que os digo? Las marcas usan la RSC como quitar el plástico de sus establecimientos para ganar reputación sobre un tema como la sostenibilidad que está en la agencia social. ¡Pero es un acción muy superficial! La RSC no debería ser utilizada así.

Eso no es ser responsable, es aprovecharse de las situaciones. De esta forma, las empresas tienen que dejar esta superficialidad y profundizar más, sobre todo en este aspecto de la responsabilidad social.

No se trata de donar dinero en un momento determinado, o incluso de colaborar con una ONG y considerarse como una empresa con RSC que ya ha hecho su parte con el planeta. Eso son cosas puntuales, es la mera superficie. Por tanto, debemos de defender la idea de ir más al fondo, profundizar en todo aquello que hagamos y lograr que tenga más trascendencia, más futuro.

Reivindiquemos nuestro poder

No sé si os habéis dado cuenta, pero el consumidor tiene todo el poder. Nosotros decidimos que queremos comprar productos y a marcas sostenibles, nosotros ponemos el zero waste y la crisis climática en la agenda social incluso en la agenda política y consecuentemente las empresas reaccionan.

¡No quieren perdernos! Lo que quiero decir, es que seamos más críticos y exigentes, no compremos a empresas que sabemos que están explotando a sus trabajadores o que están acabando con el pulmón del planeta.

¿Qué podríamos proponer?

En este sentido, la empresa podría solidarizarse con un problema en concreto, medioambiental por ejemplo, e implicarse de tal forma que desarrolle un proyecto de RSC a largo plazo y en coherencia con sus valores para poder contribuir a la mejora del problema.

De tal forma, podrá comunicarlo a través de las redes sociales de forma continua y paulatina, a largo plazo y coherentemente, creando así una movilización de la ciudadanía y a su vez una mayor conciencia del problema.

 ¡Y todo sería circular! Un rueda donde la empresa cambia y se implica, la gente cambia y se implica y finalmente el gobierno acabaría cambiando y aplicándose. 

Y aquí os dejo el último párrafo de mi proyecto de final de grado:

Así, empresa a empresa, comunidad a comunidad se pueden llegar a prevenir muchos conflictos tanto sociales, económicos como medioambientales, en definitiva, a conseguir un mundo mejor.

¿Os parece descabellado?

Si queréis informaros más, leed “¿Dónde va el plástico que consumimos?” y descubrid dónde acaban los plásticos de estas empresas tan “sostenibles”.

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