3 abril, 20200

30 consejos para tener una vida más sostenible

Como no todo el mundo tiene la oportunidad de vivir en una granja agroecológica en el campo, todavía hay algunos pasos y consejos que se pueden seguir para tener una vida más sostenible.

Te invito a que sigas leyendo y descubras los 27 consejos para tener una vida más sostenible que te recomendamos y que puedes implementar en tu día a día. Marcarán la diferencia en tu vida y en el medio ambiente.

Pero primero, te propongo un ejercicio

Haz un análisis pensando en las entradas y salidas de recursos en tu casa.

Por ejemplo, haz una lista de cuántos electrodomésticos usas y cuántos kilovatios consumes, cuánta agua utilizas, la cantidad de basura que generas a la semana.

Analiza los datos; ¿cuánto es realmente necesario?, ¿cómo puede ser reducido?, ¿hay otra alternativa para conseguir lo mismo reduciendo tu impacto?

Todos hacemos un uso inadecuado de los recursos naturales sin darnos cuenta.

No te agobies. En este ENLACE puedes descubrir tu huella ecológica mediante un cuestionario y empezar a reducir tu impacto medioambiental con pequeños cambios en tu día a día.

¿Qué hay que hacer para tener una vida más sostenible?

Tranquilo Cartman, es más fácil de lo que parece, o no. Depende del grado de implicación de cada individuo. A veces sentimos que nosotrxs solxs no podemos hacer grandes cambios, pero si sumamos a todos los que queremos cambiar las cosas acabamos dándole la vuelta al problema.

Vamos a ver cómo podemos cambiar nuestros hábitos con los siguientes consejos para tener una vida sostenible.

27 Consejos para tener una vida más sostenible

En casa. ¿Cómo optimizar la temperatura?

1. Con la llegada del frío utiliza varias capas de ropa en lugar de encender los radiadores en manga corta.

2. Intenta realizar la mayoría de las actividades entorno a una habitación que esté dirigida al sur, ya que tendrá mayor exposición solar a lo largo del día.

3. Abre las cortinas por la mañana para dejar pasar la mayor cantidad de luz y ciérralas conforme se hace oscuro. Las cortinas de un tejido más grueso retendrán mejor el calor y aislarán mejor del frío.

4. Instala cristales con cámara de aire. Las paredes con aislamiento, (utiliza uno ecológico), harán que la casa se caliente más rápidamente y por más tiempo en invierno y más lentamente en verano.

5. No coloques los radiadores enfrente de las ventanas para evitar que se pierda el calor más rápidamente. Utiliza fuentes de energía más eficientes y más responsables con el medio ambiente. Calderas de biomasa, estufas de leña, calentadores solares, electrodomésticos de alta eficiencia energética con indicadores A+++.

Trata el agua como oro

El líquido elemento es la base de la vida como la conocemos en nuestro planeta, lo que hace que su gestión sea de mayor importancia para una vida sostenible.

6. No dejes los grifos abiertos por mucho tiempo con el agua directamente yendo hacia el desagüe. Dúchate en lugar de bañarte y  no tan frecuentemente.

El inodoro es el elemento que más agua consume en la vivienda. Por eso te damos unos consejos para poder reutilizar el agua:

7. Pon una botella de agua en la cisterna para reducir la carga. Reconduce el agua gris del lavabo al inodoro. También puedes instalar un váter seco que no consume nada de agua.

8. Otro consejo puede ser que pongas un cubo en la ducha cuando la abres antes de meterte, así esa agua que se pierde rellena el cubo y luego la puedes utilizar en el inodoro. También puedes reciclar agua del baño o al lavar los platos para regar el jardín.

9. Reflexiona sobre tu tipo de dieta. Cuesta 1,900 litros de agua producir un kilo de arroz, 500 litros para uno de patatas y 10,000 para un kilo de carne.

También es importante analizar el agua que se necesita para confeccionar tu ropa. Confeccionar unos jeans convencionalmente requiere unos 7,500 litros de agua, el equivalente a la cantidad de ese líquido vital que bebe una persona promedio en siete años.

7500 litros dan de beber a una persona 7 años.

10. Si necesitas unos vaqueros o ropa puedes buscar otras alternativas. Nuestros consejos son: Bien, puedes obtener prendas en perfecto estado de segunda mano; o bien, si de verdad necesitas ropa nueva medita sobre comprar tejidos ecológicos y orgánicos a fabricantes y en tiendas que son responsables con el uso del agua en su producción.

Ahorra energía

11. Apaga luces innecesarias.

12. Utiliza bombillas LED de larga duración que consumen menos y también se calientan menos.


13. Reduce el uso de electrodomésticos incluso prescinde de los que no necesitas, como lavavajillas, microondas o la lavadora.

Si tienes que lavar pocas cosas puedes hacerlo a mano, quedarán más limpias y durarán más. Puedes secarlas en el tendedero en lugar de utilizar una secadora que además se va comiendo las fibras de los tejidos poco a poco haciendo que la ropa dure mucho menos. Si utilizas la lavadora hazlo en ciclo frío, muchas de ellas cuentan con modo ECO.


14. No laves la ropa sistemáticamente cada vez que te la quites, si la prenda no está sudada no va a desprender olores y si no está sucia no necesita que la laves. 

Apaga las luces que no necesites en ese momento.

15. Si tu congelador está vacío es menos eficiente que si lo llenas. Si no necesitas una nevera puedes optar por aprender a conservar la comida deshidratada o en tarros en conserva.

16. Mira menos la televisión, pasa la escoba más y usa la aspiradora menos. Utiliza herramientas analógicas en lugar de eléctricas. Y sobretodo elige un proveedor energético que sea responsable a la hora de producir la energía que llega a tu casa.

Todavía existen grandes plantas donde se genera energía eléctrica a partir de la quema de combustibles fósiles.

17. Deja de comprar materiales en el centro de bricolaje. ¿Has pensado si la madera que estás comprando procede de explotaciones sostenibles con el sello FSC? Puedes realizar muchísimos proyectos con tablones, ventanas, palets, bidones, etc.

Los caminos y vertederos están llenos de materiales desechados de la construcción o de gente que no ha sabido cómo reciclarlos y ha decidido dejar esos materiales en el bosque o debajo de un puente no muy transitado.

De esta forma estarás contribuyendo a reutilizar estos materiales para un propósito mejor y ayudando a tu ayuntamiento en la lucha contra los residuos, a parte de ahorrar bastante dinero.

Las famosas 4 “R” de la ecología… bueno algo así.

En la cocina

18. Evita aditivos y comida procesada.

19. Reduce el consumo de productos de origen animal y si los consumes que tengan certificado orgánico para asegurarte de que han tenido una vida digna y sostenible.

20. Reflexiona sobre si los productos que compras han viajado más de 100 kilómetros para estar en tu plato.

Todo ese transporte y plástico para su embalaje tiene un impacto que no ocurre con los productos locales.

21. Apostar por la compra local es un consejo con el que puedes empezar una vida más sostenible. Contribuyes en la economía local y además, apuestas por un producto de tu zona el cual no ha sido transportado por avión y embalado en miles de plásticos.

Una dieta vegana con productos de cercanía es con diferencia la que menor huella ecológica tiene. Cuando vayas a comprar intenta hacerlo en comercios locales y que provean productos ecológicos y de la zona. Si necesitas productos importados asegúrate de formen parte de una cadena de comercio justo.

22. Cocina los ingredientes durante menos tiempo y consume más fruta y verdura cruda. Dependiendo de lo que cocines obtendrás más nutrientes que si haces hervir las cosas demasiado. También puedes construir tu propia cocina de retención de calor, que utiliza el calor de la comida que se cocina para completar el proceso de cocción.

Si cocinas demasiado los ingredientes puedes perder más nutrientes al final.

23. También puedes reutilizar los restos vegetales en una compostera o vermicompostera para crear sustrato para tus plantas y así cerrar el ciclo natural.

Una casa más segura

24. Reduce los elementos tóxicos que afectan a tu casa y al ambiente. Evita utilizar productos potencialmente peligrosos que inundan las estanterías de los supermercados y sustitúyelos por otros limpiadores inofensivos que tú mismo puedes hacer en casa y que generan los mismos resultados.

Productos como el bicarbonato, vinagre, té o jabón de toda la vida. Éstos, al ser eliminados por el desagüe no contaminarán los ríos y mares.

25. Utiliza pinturas al agua para tus necesidades decorativas y creativas en lugar de compuestos insolubles que dañen ecosistemas acuáticos.

26. Puedes eliminar contaminantes del aire cuidando unas pocas plantas como la cinta, o el ficus, pero el límite lo pones tú.

Se crítico con tu estilo de vida

Mira al cubo de basura, ¿de qué forma puedes reducir esos desechos? Somos esclavos de nuestra sociedad de consumo y muchas veces no podemos obtener un producto sin que tenga un envoltorio de plástico o algo que no se puede si quiera reciclar.

27. Por ello la mejor solución muchas veces es preguntarnos si necesitamos ese producto en realidad, si va a aportarnos algo en nuestra vida, si nos va a hacer realmente felices antes de comprarlo.

Si estás interesad@ en reducir la cantidad de plásticos en tu vida puedes leer más en nuestro artículo 15 acciones para luchar contra el plástico.

Muchas veces la respuesta es que no lo necesitamos y nos damos cuenta de todas las cosas inservibles que hemos estado comprando y acumulando durante toda nuestra vida.

28. Por ello es muy reconfortante y te aconsejamos cambiar objetos que ya no necesitas con otras personas, comprar artículos de segunda mano o hacer donaciones de montañas de ropa y calzado que en otro lugar sí que son necesarias.

El transporte

Por último pero no menos importante para tener una vida más sostenible, uno de los pilares de la contaminación global, el transporte.

El transporte supone un 26% de las emisiones de gases de efecto invernadero totales en España. El 0,9% corresponde al de tipo doméstico. Estas cifras nos hacen reflexionar y preguntarnos si los desplazamientos por carretera que realizamos son realmente necesarios.

Tu vida puede ser así de feliz usando la bicicleta para ir al trabajo

29. Si tenemos que desplazarnos para ir al trabajo podemos hacerlo de forma más sostenible usando la bicicleta o el transporte público.

30. Si elegimos el coche existen muchos consejos para reducir el impacto de éste compartiéndolo con más personas y minimizando los gastos de combustible.

Cuanto más pequeño es, menos combustible necesitará y menos gases se emitirán. Los coches eléctricos no son todavía una opción real para muchos pero también hay híbridos. En algunas ocasiones se podrían sustituir por motocicletas y patinetes eléctricos.

Las administraciones han de ser consecuentes con lo que supone la entrada masiva diaria de coches en las ciudades llegando incluso a la contaminación VISIBLE de la atmósfera. Respirar y vivir continuamente en ese aire conlleva una serie de alteraciones en la salud y en el medio y el consecuente gasto de las administraciones en sanidad y medio ambiente.

Reflexión final ¿Qué te han parecido estos 30 consejos para tener una vida más sostenible?

Todavía existen muchas más ideas y consejos para poder cambiar nuestros hábitos y así tener una vida más sostenible.

La idea, como siempre decimos, es tomárselo con calma e ir adaptando estos consejos a tu vida de forma que sea fácil para ti. Coge estos consejos, no todos a la vez, y adáptalos a tu estilo de vida, tu rutina, tu familia y así lograrás poco a poco que te sean fáciles y podrás ir adptándo más consejos en tu vida.

Si has llegado hasta el final del post te felicito. Espero que te haya servido para inspirarte en tu lucha personal contra el cambio climático y la sociedad de plástico. 🙂

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